Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah. 11 de septiembre. -La fiebre manchada o rickettsiosis alcanza tasas de mortalidad superiores al 40 por ciento en casos graves cuando no se detecta y atiende de manera oportuna, advirtió Jack Noé Salto Quintal, médico infectólogo, internista y consultor de los CDC, durante un taller dirigido a estudiantes y profesionales de la salud.
El especialista explicó que este padecimiento es una zoonosis transmitida a los seres humanos mediante la picadura de garrapatas. Sus síntomas principales incluyen fiebre súbita, erupciones o ronchas en la piel, dolor de cabeza y dolores musculares o articulares.
Durante la capacitación, Salto Quintal señaló que los meses de verano registran una mayor circulación de garrapatas. Esta situación adquiere especial relevancia en la frontera norte de México, catalogada como zona hiperendémica debido a la concentración de casos. Según los datos expuestos, el 99.4 por ciento de las defunciones por esta enfermedad en el país ocurren en esta región, lo que subraya la necesidad de reforzar la prevención y acelerar la detección temprana.
Para mitigar el riesgo, el infectólogo recomendó revisar de manera frecuente a las mascotas —especialmente en zonas con poco pelo, como las orejas y entre los dedos— y evitar que perros y animales de compañía circulen libremente por terrenos con pasto o áreas propensas a la presencia de garrapatas. Asimismo, aconsejó a la población revisar su ropa y piel tras realizar actividades al aire libre y mantener limpios los espacios del hogar.
El especialista advirtió que estos parásitos suelen esconderse en lugares con acumulación de basura, madera, ropa vieja o en viviendas con pisos de tierra. Ante la aparición de fiebre súbita acompañada de ronchas o exantema, recomendó buscar valoración médica inmediata, sobre todo si se convive con perros o se estuvo expuesto a zonas de riesgo, ya que la falta de tratamiento oportuno agrava drásticamente el pronóstico de la enfermedad.



