Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah., 12 de agosto. – Evitar la exposición de los niños a pantallas antes de los dos años y limitar el uso de celulares durante la infancia son recomendaciones clave emitidas por Antonio Pulido Jaques, coordinador de Atención del Niño y el Adolescente de la Jurisdicción Sanitaria Uno. El especialista alertó que la sobreestimulación puede afectar el sueño, la concentración y el aprendizaje.
Durante los primeros años de vida, explicó, los menores atraviesan una etapa de rápido desarrollo. La exposición constante a luz artificial, imágenes aceleradas, colores intensos y sonidos elevados representa un riesgo para su adecuado crecimiento. En el caso de los televisores, recomendó mantener una distancia de tres a cuatro metros y evitar volúmenes excesivos.
Pulido Jaques subrayó la importancia de proteger la audición infantil: una exposición superior a 80 o 90 decibeles puede ocasionar daños auditivos. Por ello, sugirió el uso de protectores en conciertos, fiestas o eventos con música elevada.
Uno de los principales llamados se relaciona con el uso de celulares en bebés y niños pequeños. El coordinador recomendó evitar estos dispositivos en edades tempranas y, cuando se introduzcan pantallas, optar por contenidos menos acelerados, con colores neutros y sin cambios constantes de imágenes o sonidos.
La sobreestimulación, añadió, repercute también en el descanso. Contenidos con movimientos rápidos y estímulos constantes pueden reducir la calidad del sueño y provocar despertares nocturnos, lo que a su vez dificulta la atención en actividades escolares.
El especialista advirtió que el consumo permanente de videos cortos modifica los hábitos de concentración. “Acostumbrarse a recibir información en segundos puede hacer más difícil mantener la atención durante 20 o 30 minutos en clase”, señaló.
Respecto a los adolescentes, reconoció que plataformas como TikTok y herramientas de inteligencia artificial pueden ser útiles si se emplean correctamente, pero no deben sustituir la lectura ni la consulta de información verificada. Consideró fundamental que padres y educadores fomenten nuevamente la lectura y el análisis de contenidos completos, para evitar que los menores se queden únicamente con información rápida y sin contexto.



