Josué Rodríguez
Acuña, Coahuila, 16 de julio — La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) informó que, gracias a las intensas lluvias registradas en el norte de Coahuila, la presa Amistad logró recuperar cinco millones de metros cúbicos de agua en apenas cinco días, un hecho que representa un respiro para una región que venía de enfrentar sequía extrema.
El administrador de la Sección México de la CILA, Ignacio Peña Treviño, detalló que el almacenamiento actual del embalse es de 767 millones de metros cúbicos, equivalente al 12 % de su capacidad total. El desfogue se mantiene en 18 m³/s, mientras que la entrada de agua es de 10 m³/s, cifras que reflejan un balance positivo tras meses de déficit hídrico.
Importancia de la recuperación
Alivio a la sequía: La región norte de Coahuila enfrentaba condiciones críticas de sequía, con impactos severos en agricultura, ganadería y abasto urbano.
Uso agrícola: Una parte significativa del agua se destina al riego en el valle de Tamaulipas, donde miles de hectáreas dependen del suministro para mantener la producción.
Consumo humano: El caudal del río Bravo abastece plantas potabilizadoras de diversas ciudades río abajo, garantizando agua para uso doméstico.
Recarga de ecosistemas: La recuperación del embalse también favorece la estabilidad de humedales y corredores ecológicos que dependen del flujo del río.

Manejo responsable
Peña Treviño subrayó que, aunque el incremento es alentador, no es posible cerrar compuertas debido a la necesidad de mantener el flujo hacia comunidades y sectores productivos. Hizo un llamado a la población a usar el recurso hídrico de manera responsable, recordando que la recuperación de la presa depende de factores climáticos y técnicos que no siempre están bajo control humano.
Panorama regional
En los últimos días, municipios como Acuña y Piedras Negras registraron acumulados de hasta 100 mm de lluvia, lo que explica la rápida recuperación del embalse.
A nivel nacional, el Monitor de Sequía reporta que solo el 2.1 % del territorio presenta algún grado de sequía, el nivel más bajo en dos décadas.
Sin embargo, la canícula 2026 y la influencia de El Niño podrían reducir las precipitaciones en agosto, por lo que las autoridades mantienen vigilancia permanente.



