Josué Rodríguez
Acuña, 9 de diciembre — La notaria número 17, Adriana Ramírez Pacheco, recomendó destinar una parte del aguinaldo a cubrir gastos notariales, escrituración o inscripción ante el Registro Público de la Propiedad, como una forma de garantizar el patrimonio familiar.
“Incluso iniciar un plan de inversión a largo plazo que genere patrimonio y rentas significa transformar ese ingreso extraordinario en un activo para el futuro”, señaló la reconocida abogada.
Ramírez Pacheco explicó que quienes ya cuentan con una propiedad pueden aprovechar parte de este recurso para realizar renovaciones que aumenten su valor o su rentabilidad por alquiler. “Invertir en un inmueble que genere ingresos pasivos asegura estabilidad financiera a futuro”, puntualizó.
En su opinión, visualizar el aguinaldo como capital de inversión en bienes raíces convierte un gasto temporal en una estrategia inteligente para alcanzar bienestar económico en el largo plazo.
Finalmente, subrayó la importancia de que las familias inviertan en la legalización de sus propiedades y, de ser posible, elaboren un testamento. “De esta manera, el patrimonio podrá transmitirse a los hijos o a quienes se elija, evitando procesos legales tediosos y costosos”, concluyó la notaria número 17.










