Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah. 29 de agosto. – A pesar del riesgo que representa cruzar el rio Bravo por la fuerte corriente, cientos de migrantes que provienen de países de centro y Sudamérica continúan cruzando a territorio de Estados Unidos.
Sin importarles los obstáculos como alambradas filosas, contenedores, y las boyas, los grupos de migrantes, muchos guiados por traficantes de personas continúan llegando a la orilla del rio Bravo en territorio de Estados Unidos, entregándose a los agentes de la Guardia Nacional de Texas y las diferentes agencias que vigilan la frontera.
Los agentes de la Patrulla fronteriza, Policía de Texas o de la Guardia Nacional, no les ha quedado más que abrirles las alambradas de púas y recibirlos para después llevarlos a un centro de procesamiento.
Desde el lado norteamericano, los agentes que vigilan, con altavoces les piden que se regresen a México, sin embargo, las personas hacen caso omiso
Ya en el lado de Estados Unidos a los que se les detiene por primera o segunda ocasión, son enviados ante un juez que los procesara aplicándoles una sanción de prohibirles hasta 5 años el trámite de algún documento o permiso para residir legalmente.











