Josué Rodríguez
Piedras Negras, Coah. 11 de septiembre. – Las nuevas generaciones de médicos deberán aprender a utilizar la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo sin delegar en ella la capacidad de analizar, integrar información y tomar decisiones clínicas, destacó el especialista Adalberto Peña Chávez.
Durante su conferencia “El Médico del 2040”, dirigida principalmente a estudiantes, señaló que los pacientes acuden cada vez más informados a los consultorios gracias al acceso a plataformas digitales y herramientas de IA. Lejos de representar un obstáculo, indicó que esta situación puede enriquecer la relación médico-paciente si se cuenta con una adecuada orientación profesional.
Explicó que los profesionales de la salud deben mantenerse en constante actualización para integrar y analizar la información disponible, empleando la tecnología como un recurso y no como un sustituto de su preparación. Consideró que es positivo que el paciente conozca sobre su padecimiento, ya que esto fomenta un diálogo más abierto y respetuoso.

“Uno de los principales retos para los futuros médicos será recuperar y fortalecer la relación humana con sus pacientes”, subrayó.
El especialista advirtió que las nuevas generaciones, habituadas a vincularse a través de redes sociales y plataformas digitales, deberán desarrollar rápidamente la capacidad de generar confianza cara a cara durante la consulta. En este sentido, recordó que el paciente necesita sentirse escuchado y contar con la confianza necesaria para expresar todos sus síntomas —incluso los que parezcan insignificantes—, lo que permite al médico un mejor diagnóstico y al paciente comprender su proceso de recuperación.
Durante su ponencia, enfatizó que el médico del futuro no debe convertirse en un operador que delegue en la tecnología las decisiones que corresponden al criterio humano. Por el contrario, instó a aprovechar las nuevas herramientas para optimizar la práctica clínica sin perder la empatía ni la esencia del trato con el paciente.
Finalmente, Peña Chávez extendió la reflexión hacia otras disciplinas al señalar que el reto no radica en rechazar la tecnología, sino en utilizarla de manera responsable. Como mensaje final a los estudiantes, los convocó a asumir la responsabilidad de sus acciones y a evitar que la innovación tecnológica desplace la humanidad que debe distinguir a los profesionales.



