Josué Rodríguez
Productores locales advierten que restringir la movilización de ganado del sur del país a Baja California afectaría la eficiencia productiva y el abasto de becerros para la producción de carne.
· Proponen reforzar el control sanitario por medio de supervisión y atención preventiva, sin frenar traslados, para mantener la competitividad y estabilidad de la cadena cárnica.
Mexicali, Baja California, a 17 de marzo 2026.- La industria de la carne bovina en Baja California se consolida como uno de los pilares económicos del sector agropecuario estatal, al aportar más del 34% del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario y generar un valor productivo cercano a los 12,500 millones de pesos anuales, así lo destacaron miembros de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG).
Con un inventario estimado de alrededor de 380 mil cabezas de ganado para engorda y una producción que superó las 114 mil toneladas de carne en 2023, la entidad se posiciona entre los principales productores a nivel nacional, al situarse en el séptimo lugar en 2024 y representando aproximadamente el 5% del volumen total del país.
El dinamismo de esta actividad se concentra principalmente en Mexicali, considerado el corazón de la engorda intensiva, donde operan cerca de 10 corrales afiliados al modelo nacional, con una capacidad instalada de entre 160 mil y 170 mil cabezas. Este sistema productivo, que funciona con dos ciclos de engorda al año, se complementa con infraestructura estratégica como tres rastros Tipo Inspección Federal (TIF) y tres rastros municipales, consolidando una cadena de valor robusta que genera alrededor de 10,000 plazas de trabajo directos e indirectos “La industria de la carne bovina es uno de los pilares del campo en Baja California; genera miles de empleos y una derrama económica clave. Mantener su competitividad es fundamental para el desarrollo regional y para garantizar el abasto de proteína de calidad tanto en el estado como en la región del norte del país”, dijo Enrique López, director general de la AMEG.
Además de su impacto económico, la actividad ganadera tiene una fuerte presencia territorial, con más de 25 mil hectáreas agrícolas relacionadas con la producción de insumos para la engorda, como avena forrajera, maíz amarillo, paja de trigo y otros cultivos esenciales para la alimentación del ganado.
En este contexto, el sector de engorda y producción de carne bovina en Baja California enfrenta un entorno sanitario que exige coordinación y visión estratégica. Si bien el estado mantiene el control en casos de gusano barrenador, la situación nacional ha incrementado la atención sobre los protocolos de movilización, inspección y control sanitario en el estado.
Ante este panorama, la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali y la AMEG hacen un llamado a las autoridades federales y estatales a fortalecer el trabajo conjunto y eliminar las recientes restricciones a la movilización de ganado a Baja California desde el sur del país, al condicionar que el ganado tenga una estancia de 4 meses en zona de amortiguamiento. Ante esto la Asociación Ganadera Local y la AMEG propone disminuir la estancia del ganado a un mes, con la aplicación de desparasitantes de mayor potencia, baño de inmersión e infraestructura especializada.
“El fortalecimiento sanitario no debe implicar frenar la movilización de ganado. Hoy existen herramientas probadas, como la liberación de moscas estériles, que permiten contener eficazmente riesgos como el gusano barrenador, sin afectar la operación ni la competitividad del sector”, comentó Vicente Torres, Secretario de la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali y Vicepresidente de sustentabilidad de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG).
Carlos Grattiane, Presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali subrayó que la movilidad del ganado es un elemento esencial para garantizar la eficiencia del sistema de engorda, el abastecimiento de carne y la competitividad de la cadena productiva. Afirmó que limitar el traslado de animales podría generar disrupciones logísticas, incrementar costos y afectar tanto a productores como a consumidores.
En ese sentido, destacó que el control sanitario puede fortalecerse sin necesidad de frenar la movilización, mediante la implementación de medidas técnicas y científicamente probadas. Entre ellas, mencionan la liberación de moscas estériles como una estrategia eficaz para el control del gusano barrenador, la cual ha demostrado resultados positivos en distintos contextos.
Enrique López, Director General de la AMEG resaltó que el sistema de vigilancia sanitaria vigente en el país permite la detección oportuna de riesgos, lo que contribuye a mantener altos estándares de calidad e inocuidad en la carne mexicana. Este sistema, aseguran, es resultado de años de inversión, coordinación institucional y cumplimiento por parte de los productores.
La producción de carne de Baja California no solo abastece el mercado local donde se consume entre el 60% y el 70% de su producción, sino que también participa activamente en el suministro a otras entidades como Sonora y Baja California Sur, además de mantener presencia en mercados internacionales como Japón y Corea del Sur.
En este sentido, advierten que preservar la competitividad del sector es fundamental no solo para la economía regional, sino para la seguridad alimentaria y el posicionamiento de México como proveedor confiable de proteína animal a nivel global.











