Josué Rodríguez
ACUÑA, COAH. – El desayuno de tamal en torta con atole cuesta menos de 50 pesos, pero la nutrióloga América Sánchez de la Cruz, alerta sobre un grave riesgo para la salud.
“Los peores desayunos como el tamal, bolillo y atole, que se vienen haciendo famosos en gran parte del país, y que es un clásico en la CDMX, son baratos, llenadores y fácil de conseguir, pero detrás de su sabor y tradición se esconde un riesgo para la salud si se consume todos los días”.

Y es que según datos del Gobierno de México y el ISSSTE, una porción promedio del famoso “guajolocombo” contiene: 1 tamal con carne: 510 calorías, 1 bolillo183 y 1 vaso de atole con azúcar 216 calorías, lo que da un total de 909.
“Esto representa casi la mitad del requerimiento calórico diario de una persona sedentaria. Y todo esto, en una sola comida”.
Pero el problema no son solo las calorías, sino que este desayuno está cargado de grasas saturadas, carbohidratos simples y azúcares añadidos, lo que lo convierte en una bomba para el cuerpo si se consume con frecuencia, insistió la licenciada en nutrición.
Las enfermedades que podrías desarrollar este tipo de desayuno son: Obesidad: por el alto contenido calórico y la falta de fibra, diabetes tipo 2 debido al consumo constante de azúcar y harinas refinadas, hipertensión por el exceso de sodio en tamales y panes, colesterol alto derivado de las grasas saturadas de la manteca y síndrome metabólico, que es la combinación de varios de los factores anteriores.
“Comer bien no significa dejar el antojo, pero sí buscar un equilibrio. Algunas alternativas pueden ser: Avena con fruta y semillas, huevos con verdura y tortillas de maíz, yogur natural con granola sin azúcar, pan integral con aguacate y huevo y licuado de avena con plátano y leche sin azúcar”
La especialista agregó que el secreto está en reducir el consumo frecuente de alimentos altos en grasa y azúcar, e incorporar fibra, proteína y agua natural al desayuno.











