- Las graves violaciones a los derechos documentadas incluyen el aislamiento prolongado, la falta de acceso a servicios médicos de calidad y falta de una alimentación adecuada, entre otros.
- El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura ya se ha pronunciado respecto a las condiciones de estancia de las mujeres, emitiendo diversas recomendaciones.
Dentro de estas violaciones se encuentran:
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El derecho a la salud, pues, según los últimos datos de la ENPOL, menos del 30% de las mujeres privadas de la libertad señalaron que el centro les brinda servicios médicos, dentales y medicamentos.
En su informe especial, publicado el viernes 10 de marzo, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) confirmó las condiciones extremas en las que viven las mujeres privadas de la libertad en el Módulo 10 de este centro penitenciario, dichas condiciones les han ocasionado problemas graves de salud mental, en este sentido emitió diversas recomendaciones, entre ellas el desarrollo de un plan de atención a la salud mental de las mujeres privadas de la libertad con base en lo establecido por la Ley General de Salud.
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El derecho al agua y a una alimentación adecuada, solamente un 26% de las mujeres señaló tener alimentos suficientes y de buena calidad. El 71% señaló que los mismos han sido causantes de enfermedades. Sobre este último punto Documenta ha solicitado un amparo tras tener contacto directo con las afectadas después de una intoxicación masiva en octubre de 2022.
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El derecho a compurgar su pena en un lugar cercano a su hogar, de las 1,157 mujeres privadas de la libertad, solamente 71 son originarias de Morelos. El estar en un Centro Penitenciario lejos de su hogar dificulta la reinserción a la comunidad de las mujeres, además de que vuelve más complicada la visita para sus familias.
Aunado a esto, en la ENPOL 2021, también se señalaron importantes carencias en agua potable, drenaje, sanitarios y lugar para aseo personal.
Otra gran preocupación para la organización es el aislamiento prolongado e incomunicación como modelo de gestión del CEFERESO 16, pues las mujeres pasan aproximadamente 15 horas el día en sus celda y solamente pueden realizar una llamada de 10 minutos cada semana, lo cual viola su derecho a la unidad familiar y obstaculiza las comunicaciones con sus defensores y defensoras, entorpece la accesibilidad a la información relevante para sus casos además de tener efectos negativos en su salud mental.
Las múltiples violaciones a los derechos de las mujeres privadas de la libertad aquí expuestas y la ineficiencia en la operación del espacio llevan a la organización a cuestionarse la necesidad del Centro Penitenciario Federal que además opera con una población muy por debajo de su capacidad, donde casi el 50% son mujeres privadas de la libertad sentenciadas o procesadas por delitos de fuero local. Por eso la organización pide su cierre y el traslado de las mujeres privadas de la libertad a los Centros Penitenciarios más cercanos a sus ciudades de origen.
Además, Documenta reitera su llamado a incorporar la perspectiva de género y el enfoque interseccional dentro del sistema penitenciario mexicano, pues las condiciones actuales ponen en mayor vulnerabilidad a las mujeres y prolongan la violencia estructural de la que son sujetas.











